Somos inmortales dentro de nuestras ideas, siempre tenemos la tendencia a hacer y deshacer a nuestro antojo. Aunque digamos que no y seamos tímidos y calladitos dentro de este mundo nuestro hacemos lo que queremos. Siempre tenemos la razón aunque no la tengamos, y si la tenemos con mas razón la tenemos (...) pero es esta fuerza que esta en cada uno que nos acompaña a hacerlo. Y lo mejor es que se siente bien...
La armadura nos hace fuertes y valientes, capaces de todo contra todo y de ser el mas fuerte del mundo, pero como todo en esta vida la armadura trae sus problemas. Tenemos que aprender a usarla. Al aprender a usarla nos acostumbramos a ella. Al acostumbrarnos la hacemos parte de nuestra normalidad. Al ser algo normal a nosotros... esperen un momento que me perdí a mi mismo. Ya estamos detrás de la armadura tanto que somos ella, la falsa imagen de fuerza y vitalidad que nos rodea no somos nosotros, el relleno es mas que eso pero nos encerramos solos en cosas sosas sin sentido para mostrarnos como no somos.
Somos Iron Man con relleno de chocolate, tan dulces pero tan aislados que no hay idea de que hay adentro y pasa que al vernos al espejo solo vemos lo exterior y olvidamos quienes somos. Así pasan los años y acabamos siendo otros ante todos y ante uno que ya no sabe lo que fue. Pero llega un punto en el que volteas y das cuenta propia que esa fortaleza te llevo a perder cosas, cosas que volverán pero solo buscándolas. Regresar en los pasos andados no llevara a nada porque el camino se alejo tanto que se perdió. Es hora de hacer un camino nuevo. Buscar este algo que no se que que no se donde que no se como se perdió y que no se cuando encontrare pero que encontrare.
Por el camino roto anda el hombre de hojalata con su armadura rota y oxidada. malos momentos y desdichas carga dentro de si. Este chocolate amargo guarda buen relleno pero hay que abrirlo de la mejor manera para no estropearlo. Mientras busca su corazón pensó y pensó en que todo él se había ido, esta valentía que creció a la prepotencia, el sentirse alguien a hacer sentir nadie a alguien, y se baja de su altar para hacer lo que nunca pensó que iba a hacer.
Llega un momento en que uno dice "qué pasó? qué hago acá?" y se da cuenta que sin darse cuenta llego a esto. Se reinventa el hombre de hojalata y en su sencillez encuentra su fortaleza. Se da cuenta de que las cosas que a él le faltaban están siempre allí pero aprende a valorarlas, los amigos, la familia, el vecino o quien se te cruce, ver en cada uno lo que eres porque eso eres. Te ves en los demás y te ves en ti mismo.
Tras trabajo duro y arduo logra encontrarse y verse y sentirse y reírse para ser ni feliz ni triste, ser si mismo. La armadura pesa menos, no carga armas, no asusta a nadie ni hace sentir mal a nadie, pero da respeto cariño comprension y se ve fuerte y vigoroso pero ligero y amable. Ya no es un Iron Man tosco no soso, es un hombre de hojalata con su corazón bien puesto en el pecho y su armadura ligera porque no es para protegerse, si no para brillar por lo que es y no por lo que aparente ser.
ojala les guste la lata de este hombre de hojalata... sin sabor Sinsipido
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